Hoy quiero recordar que nuestra vida es como una
montaña, cuando nacemos empezamos a escalarla y lo
hacemos con muchos bríos y con una visión muy corta ,
e impetuosa que nos permite solo ver la base , pero en la
medida que avanzamos ascendiendo, ya lo hacemos con
menos fuerza pero aumentando nuestra perspectiva y con
nuestro crecimiento alcanzamos nuevos estratos , ahora casi
en la cima, nuestras fuerzas menguan, más a cada momento ,
pero nuestra visión, se vuelve más amplia y más serena,
ahora podemos contemplar prácticamente todo el panorama
ya no somos impetuosos, pero hemos dejado poco a poco ,
nuestras cargas y nuestro equipaje, ahora estamos ligeros de
prejuicios y resquemores, apreciamos los verdaderos valores
como o la amistad y el amor de nuestra familia.
Por esto es que ahora, es nuestro deseo que gocemos de la
belleza de estar vivos y compartamos con los nuestros todo
lo bueno de la vida.
Roberto Villarreal Vallin