EL CUARTO MÁS OBSCURO

No hay cuarto más obscuro que el de la soledad, cuando se combina con las sombras. Esa habitación ha permanecido en penumbra, con la puerta entreabierta por  los últimos seis años.

La casa  misma ha sido un tránsito liquido entre el sueño y la vigilia. El sol no ha entrado desde entonces, las delgadas cortinas no se han corrido. Sobre sus herrajes, ahora herrumbrados, se escurre la angustia , de las horas largas.

La habitación ,  se ha impregnado de los olores hospitalarios, una enorme cama eléctrica preside el cuarto. A ambos lados sendas mesas acumulan, medicamentos y sueros que forman  grandes pilas de nuevas esperanzas, que son cambiados al agotarse, por la enfermera de turno.

De tres mástiles cuelgan sueros,  antibióticos y otros medicamentos que gotean sincrónicamente  sus contenidos . Introduciendo por una aguja a través de una seca vena, que apenas sobresale, por encima de una transparente telilla, que alguna vez fue la sana piel de un brazo. Hoy es una capa plástica que enseña dolor y hueso al mismo tiempo.

 Piensan que ella duerme, tiene seis años , dos meses y quince días , en el mismo estado.

No mueve ni un párpado , mucho menos un músculo o algún miembro de su otrora esbelto y estilizado cuerpo.

Las enfermeras que se suceden , no la dejan sola ni un minuto, a razón de tres por día. 

Una súbita elevación de la presión , le provocó  una embolia cerebral, que le ha mantenido en estado de coma desde entonces.

Varias visitas sucesivas al hospital , sin ningún resultado visible, finalmente le devolvieron a su casa. B

 «– No gaste , más, cuídela  en su domicilio, donde podrán visitarla sin problema,  sus parientes y amigos, espere y rece, dictaminó el Jefe del Hospital.

El antiguo Old Gran Dad de la sala de la casa , el enorme reloj de péndulo, acompasadamente desgranaba uno a uno los dientes de su engranaje. Impulsados por la gravedad  de sus contrapesos, giraban los minutos alargando el tiempo.Su tocaba cuartos , medias y horas completas, que se oían ,a varios centenares de metros , sobre todo por la noche.

Algún día dijo, el Licenciado su esposo ,después de cuatro años de conocerme. .—Mire Ingeniero, usted llego a esta Colonia , a vivir con su familia tres días antes del temblor del 19 de septiembre de 1985 , he hizo una fiesta en su casa, para celebrar las fiestas Patrias. Nos invito a mi esposa y a mi, y su esposa cocino pozole y otros antojitos mexicanos para celebrar.

En otra ocasión lo oí relatar sin equivocarse, el nombre de los Presidentes de México desde el primero hasta el actual, sin detenerse, así como los nombres de los ministros de Juárez o de Miguel Alemán de 1949. Su memoria era prodigiosa, las citas , nombres y particularidades que citaba eran infinitas

Alto , delgado, amable, y siempre impecablemente vestido , combinando traje , camisa y corbata.

Con  una puntualidad inglesa, salía de su casa, hacia su trabajo dando un beso a su esposa.

Fumaba desaforadamente, siempre tenía un cigarrillo sin filtro, entre sus dedos, lo hizo desde que estaba muy joven , aprendió a fumar cuando tenía sólo diez y ocho años.

 Despidiéndose del perro callejero, que su esposa Guillermina  había adoptado, dándole de comer en su casa.

Subía a su auto después de que el chofer le abría la puerta, para acudir a sus labores diarias.

Ella es toda una señora, vestida con sobriedad y buen gusto, siempre bien peinada y maquillada, amable y sencilla.Que salía de su casa para barrer con cuidado la banqueta de su casa ante el azoro de todos los vecinos. Ya que el personal a su servicio se formaba de dos choferes  y dos sirvientas que mantenían impecable su domicilio.

Saludando  amablemente a todos los vecinos y ofreciéndole comida a el «Guapo» ,nombre con el que ella bautizará al «sólovino» ,el perro que volvía todas las tardes a su puerta, por su ración alimenticia.

Su casa hasta el inicio de su padecimiento , siempre fue un estuche , de muebles de estilo, gruesas cortinas, y vitrinas  que albergaban recuerdos comprados y escenas de todos los sitios visitados por la pareja en sus múltiples viajes al derredor del planeta. Siempre albeando de limpia, sin una brizna de polvo, brillando por el barniz y sus múltiples limpiezas.

Muy cerca de su matrimonio , ella recibió la noticia de su embarazo, con el regocijo del Licenciado, su esposo.Ambos fueron  a los más variados negocios a comprar lo necesario, para su vástago por venir. Del que desconocían su sexo, por lo que no pudieron adquirir , prendas ni rosas ni azules. Pues no querían inclinar la balanza hacia ninguno de los dos sexos.

Las visitas al ginecólogo,  se sucedieron cada vez con mayor frecuencia y el proceso avanzaba de forma normal a decir del galeno. Todo en esa casa hasta ahora tan silenciosa , acusaba vísperas de nuevos ruidos y estatus que cambiarían seriedad por alegría y risas.

En alguna visita al Doctor, este sentenció cuidados adicionales y reposo absoluto pues atisbaba, algún problemilla sin importancia. Pero que requería de nuevos cuidados adicionales.con extremos cuidados y reposos. El producto llego a término y una mañana una ambulancia la traslado al Hospital, en donde recibirían al esperado, consolidador de sus expectativas.

El parto fue atendido, por especialistas en casos difíciles, en Perinatologia en una área de cuidados intensivos. Todo lo realizado fue en vano , después de todos los esfuerzos, llevados al cabo. Le informaron al futuro padre que había serios problemas y que había que tomar una decisión. Llegado  el caso y escoger entre la madre y su fruto.Sin ninguna dilación,y sin ninguna duda ēl indicó contundente , ella por supuesto. Y así fue , el malogrado fruto de su embarazo, venia amarrado y en una malísima posición. Que no le permitió salir pronto  y acabaron haciendo lo imposible por salvarle a ella de este duro trance,

-Nunca más volverás a embarazarte, sentenció él no volveré a exponer ni un instante, tu vida por ningún hijo que pudiera venir. Ella no volvió a embarazarse jamás, y nunca sabremos si por que él no volvió a tocar a su esposa, o si ella cuido de no volver a tener problemas. A pesar de sus relaciones maritales, los que les conocieron juraban que él no volvió a tocarle un solo cabello, para que nunca más le pasara nada.

El resto de sus vidas transcurrieron con la misma rigidez de su extraordinario reloj de  la sala, 

Miembro de una Asociación de vecinos , aproximadamente  cada mes,  se celebraba en su casa una reunión en la eran recibidos cuatro o cinco vecinos , para llevar al cabo una expedición de recibos de cuotas y liquidar la vigilancia policial , que cuidaba sus domicilios.

La señora preparaba con gran esmero unas elegantes botanas,con aceitunas kalamatas, jamón serrano y otras delicadas minucias, que presentaba en bellos y finos  platitos ,decorados con unas servilletas deshiladas, que los cubrían. Todos con pequeños tridentes para llevarse a la boca,  perfectamente presentados , sobre unas mesitas para el efecto.

Por su parte,  él sacaba de su espléndida y bien surtida cava,los más caros espíritus, y ofrecía  tragos de los más delicados licores, seguramente regalos de sus «agradecidos clientes», por favores recibidos durante su gestión, en vasos de cristal cortado que relucían y brillaban de limpios. La variedad incluía finos whiskys; de varias edades y de varios tipos , solo de maltas y otras especialidades,de muchas medallas y varios colores de etiquetas,roja ,negra, verde, azul y otras grandes series. Coñacs; de muchas añadas, amedallados y contenidos en botellas de diseñador, y finos cristales así como finos Armañacs

Su amena charla , salpicada de anécdotas, que relataba con lujo de detalles, hacía muy agradable ja velada, su prodigiosa memoria recordaba nombres y fechas, que citaba con la fuerza de su dicho , que nadie se atrevía a refutar.

Citaba sin recato , picardías y travesuras de una serie de personajes de la política en turno, demostrando su conocimiento, y su participación en algunos de ellos , mostrando siempre su erudición y su maravillosa memoria.

Era obsequioso y trataba de agradar a sus invitados, halagando les con toda clase de pequeños servicios : mas pan, mas galletas, otro trago adicional en fin, en su casa era una delicia asistir a esas reuniones, siempre se salía con unos chorritos de mas, obsequiados por el Licenciado , pero al salir bastaban unos pasos para regresar a  las casas de cada uno de los participantes, caminando.

Ahora, algunos meses después, de las periódicas visitas vecinales , estas se concretaron a todas,  las casas ,excepto la del  Licenciado , pues su esposa estaba un poco enferma, y nadie quería causarle molestias. 

Un aciago día uno de sus ayudantes. informo extraoficialmente .que  a la Señora se le había subido la presión , que la habían llevado al Sanatorio, y que permanecía en estado de coma desde ese día.

Nunca mas ,se conoció otro dato fidedigno sobre la pareja, ya que los informes siempre procedieron de la servidumbre.

Ya cambiaron a la Señora de Hospital, se dijo una mañana por dicho de su chofer, pero sigue como hace cuatro semanas, esta como dormida, y la alimentan por una sonda.

Otra vez su sirvienta de confianza, la más antigua en el puesto añadió, ahora si ya lleva cuatro meses, y ya tuvieron que comprarle una zalea de borrego, pues se le estaban haciendo llagas , por no cambiar de posición.

Su mozo muy contento repitió por todos lados, ahora si le darán un nuevo tratamiento, que la reanimara, y al despertar, la traerán a la casa.

Los informes se repitieron , sucediéndose de mil formas, atendiendo a la capacidad del informador, algunos eran esperanzadores y optimistas, otros ambiguos, .pero los más eran del todo pesimistas

La casa se volvió solitaria, a pesar de permanecer como siempre limpia y barrida desde la calle, sin embargo  ya no hubo transito, nadie llegaba a vender nada, ni el perro solovino «el guapo » como ella lo bautizara, tampoco regreso mas.

Los numerosos focos sobre su casa , que se encendían al movimiento de transeúntes y autos mantenían ausente a la casa que ya no recibía ninguna visita  a ninguna hora.

Largas son las horas del dolor pero más largas las de la espera , sobre toda cuando esta no tiene mas que un leve resquicio de resolución.

Los días repetidos lastiman, pero las noches doblegan , no hay voluntad que no sé quiebre, cuando los minutos alargan la angustia.

Cuantas decisiones tomo en su vida el Licenciado, cuantos asuntos de la mas  diversa índole, pasaron por sus manos,como encontró soluciones a los complejos temas que ocuparon sus tareas. Por su preclara inteligencia, los intrincados casos siempre eran enviados a su encargo.

Nunca se arredro, ni tomo partido, sus desiciones siempre fueron fruto de su integra interpretación .Sus superiores y sus pares le admiraban por su capacidad, pero mas por su entereza e imparcialidad de juicio.

Ahora todos esos años de insuperable desempeño y de reconocimientos sobre su carrera profesional, quedaban atrás , ya no oiría mas esas cadenas de elogios a los que estaba acostumbrado, pero que nunca necesito tampoco .

Ahora hacia un recuento al derredor de su escasísima familia, el destino le había predispuesto a quedarse él y su adorada Guillermina con apenas tres o cuatro parientes, mas menos cercanos y que hasta ahora no le habían hecho  falta.

Recordaba y hacia un pequeño recuento de la fortuna que había logrado acumular a través de su ya larga carrera y para que Diablos la necesitaba ahora, su querida compañera de su larga vida, con la que había viajado, por medio planeta y que adoraba hasta la locura, llevaba dos años , dos meses y quince días  en estado de coma.

Un profundo estado de coma la mantiene sumida en un sueño profundo, que le tiene  postrada, los médicos ofrecen un pronostico absurdo, no conocen el tiempo que permanecerá dormida, ni en que condiciones lo hará, es decir que secuelas traerá su regreso , si sucede.

Falto o no oxigeno a su cerebro, habrá lesiones esqueleticomusculares o de otra índole, nadie puede decirlo, nadie aventura nada, solo se sabrá si despierta.

Sobre una mullida cama, sobreprotegida, recibe alimentación directa a su estomago por una sonda, de cutis casi transparente, maquillada y peinada , como ella andaba siempre, mantiene los ojos abiertos . que miran al infinito, con sus brazos al lado de su cuerpo,respira con un inhalador que le introduce aire a sus pulmones.

El licenciado la visita veinte o treinta veces al día, cuando lo hace , sus acompañantes abandonaban la habitacion y el permanece por unos minutos y se alcanzan a oír   una palabras balbuceantes, que nunca se entienden, pero después de cada visita, siempre sale llorando con un pañuelo arrugado que seca sus largas lagrimas.

Ahora no tiene mas que un problema, quien se irá primero, si ella se va antes que él, el ya tiene todo preparado ; su retiro, su velacion, su  entierro. en fin ya  esta  todo dispuesto.

Al contrario ,  que pasaría si el se muriera , quien se encargaría de los detalles desde ese momento, en esas lucubraciones se debatía, cuando un dolor en el pecho le doblo en dos , llevándose ambas manos a su torso.

Carlos uno de sus asistentes  alcanzó a oír apenas las palabras de auxilio, que pronunció el Lic. Llamándole. Al verlo retorcerse en el sillón , no se detuvo mas y llamó por teléfono , al numero que  tenía apuntado.

La ambulancia del Hospital cercano arribo uno minutos después, los paramédicos desabrocharon sus zapatos y su cinturón y tomaron su pulso y conectaron los electrodos para tomar un electrocardiograma.

La respuesta fue rápida , -nos lo llevamos , él ya no pudo opinar , entre dos personas levantaron su delgado cuerpo, subiéndole a una camilla y de ahí al vehículo que lo llevaría al Hospital.

Quien lo ingresaría, quien respondería por su cuenta económica, Carlos su asistente, subió a su lado para dar a conocer los datos del seguro a la hora de entrar a emergencias.

Carlos tenía instrucciones de avisar, a la ahijada del Licenciado y al Magistrado X , amigo de la pareja, de estos eventos , que alteraban el precario orden que prevalecía durante esos días, y así lo hizo.

Al otro día cuando Lili la  ahijada, conoció del ingreso al hospital del Licenciado, tomo su auto y corrió a visitarle. Lo encontró instalado en un cuarto del área de Oncología, en el quinto piso .

Busco al Doctor de turno y le interrogó – Doctor ¿ Que tiene el Licenciado?  – Usted es una de las pocas personas que lo sabe , pero ahora además de su carcinoma generalizado,   tiene una complicación cardiaca, que lo mantendrá aquí ,mientras no se estabilice.

Como el Licenciado siempre fue tan hermético, Lili no tenía todos los datos ; seguros , Estados de cuenta, firmas y muchos otros detalles, posiblemente los tendríamos otro Magistrado su amigo y confidente.

Lili se tronaba los dedos de las manos desesperada, del estado de sus padrinos, él en el Hospital y ella perfectamente dormida. Pensaba en todo lo que podría suceder ; el reporte económico , era desalentador , se acabaría en unos días, la nómina semanal era muy alta, tres enfermeras, un chofer, dos asistentes, en fin todo un ejército, la comida de la casa y las cuentas que llegaban todos los días y se acumulaban.

Transcurrirían inexorablemente los días, alargando el final, un final anunciado , que nunca acababa de llegar.

Pero una mañana, detrás del servicio de oxigeno.que reponía cada tercer día  el tanque habitual, llego una ambulancia trayendo de nuevo a casa al licenciado.

Todo pareció animarse por momentos , su chofer dandole los buenos días , fue el primero en saludarle, después todos los demás , pasaron a hacerlo.

Normalmente delgado, ahora era un verdadero esqueleto , apenas forrado de una delicada piel que le cubría. Ordeno algunas compras, por viandas faltantes y arreglo por teléfono algunas citas para el día siguiente.

Pero este no llego, esa noche , el gran reloj de piso, pareció dar mas fuertes sus campanadas, los pesarios arrastraron pesadamente el conteo de las seis de la mañana y no sonó mas a pesar de mantener su energía.

Una de las enfermeras, que concluía su turno , trato de darle al Licenciado, el  reporte de su turno, cuando fue a buscarlo , el no respondió, la puerta estaba cerrada y el estaba en su cama, con los brazos cruzados sobre el pecho , y los ojos cerrados, estaba muerto.

Llamaron al Hospital, dentro de un rato  llego una Ambulancia y los paramédicos , no quisieron moverlo , tendría 4 o 5 horas de muerto, debían esperar al medico , para que extendiera el certificado de Defunción correspondiente.

Avisaron de inmediato a Lili su ahijada, quien a su vez hablo a la casa del Magistrado su amigo, para que hiciera las diligencias del caso. El hospital había rechazado la ultima cuenta de gastos del Licenciado, ya que la prima del seguro venció hacia mas de un mes y nadie la había cubierto.

La habitación de ella pareció  más oscura a partir de ese momento,ya no había ruido, la cocina era el cuarto de reunión, en la que discuten los empleados, acerca de quién pagaría ahora sus sueldos y prestaciones, se necesitaba ahora una cocinera y un chofer, para que se necesitaban todos , solo para cuidar, a una persona en estado de coma desde hace años, que se consume lentamente , como una vela de cera, que chorrea dolor y angustia a cada gota escurrida por su cuerpo.

Esta historia no esta inventada , es algo real, no se le ha agregado ni una sola letra , hoy se cumplen seis años , sin que Guillermina la esposa del Licenciado, se haya despertado, sigue dormida sin que nadie pueda hacer nada, nadie ha tomado la determinación de desconectarla del ventilador que sigue insuflando oxígeno a sus cansados pulmones, y una sonda parenteral sigue alimentando ,con líquidos energéticos su aterido y disminuido cuerpo, que ahora se confunden con el blanco de las sabanas.

El Magistrado amigo y Lili su ahijada siguen administrando el legado económico, para sufragar los gastos y para mantener el status de la sobria y oscura casa y su especial habitante.

Ya que el testamento del Licenciado hacía  heredera universal a su esposa y ella,que no tiene testamento,  mientras no suceda otra cosa ,no podrá ser declarada legalmente fallecida. 

El viejo reloj sigue marcando larguísimas horas  y soñando acompasado su complejo campanario, mientras haya alguien que piense en él y estire alguna vez sus pesadas cadenas.

El Magistrado encargado del asunto tiene actualmente ochenta y seis años y esta enfermo, ya ha ingresado varias veces al hospital .Lili tiene cincuenta años y no se ha ido a vivir a España en donde tiene una tía, que la espera desde hace años, porque tiene la esperanza ,que su madrina despierte.

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