ESTA TARDE

Esta tarde mis versos aleves,

                 se rebelaron.

Estaban dispuestos,

                 contrarrevolucionarios abyectos.

Tomaron la inteligencia,

                por la fuerza de las armas.

Y la fuerza de las mayorías,

                masificadas inconscientes.

– Diremos lo que nos de la gana,

                – Olvidaremos tus medrosas palabras,

– Maldiciendo tus rimas ripiosas

                Y tus paradojas de postal antigua.

– Diremos solo nuestra verdad,

                Que no se requiere permiso para nada,

Que para amarte o quererte,

                no se necesita excusa, ni disculpa.

Por eso hoy se salieron a las calles

                Y gritaron su coraje irreverentes

– Te queremos de quererte,

               Sin pasaporte, ni peaje,

 te queremos solamente.

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