No has dormido mamá
No has podido dormir,
Pero tus párpados se cierran de sueño
Por velar la vigilia de tu pequeño
No has podido comer tampoco
Por pensar en el ayuno de tu hijo
Y en su calentura, sin tu cobijo
Eres madre ates de que nazca tu criatura
Ya lo concibes apenas al soñarlo
Eres madre con tan solo pensarlo
Apenas lo imaginas sin conocerlo
Y lo deseas, lo intuyes y lo amas
Y sobre todas las cosas lo reclamas
Concebida para concebir y dar la vida
Con las letras de sacrificio se escribe tu nombre
Aunque el llanto poco o nunca te asombre
De tus hijos el daño , la enfermedad o el llanto
Y aunque su dolor nunca te alcance o te duela
De su cama de enfermo serás centinela
Eres madre antes y después de todo
Y le cuidas sin pensar en nada
Dando con tu leche tu vida, abandonada
Piensas que con él, Dios te bendijo
Y te sientes por Él , bien bendecida
Bendita seas siempre tú, madre querida.
Roberto Villarreal