Para ti donde te encuentres,
aunque mi voz, no te toque,
ni te confundan, mis sentidos.
Aunque no tengas las caricias,
de mis manos maestras.
Aunque ya no sueñes,
con guijarros cascabeles
Ni duerman en tus ansias,
esperanzas violetas.
Ayer recorrí tus pasos manantiales,
y fui por tus cauces a tus sueños
por los caminos,
más cortos de tus penas
y los míos largos de mis lagrimas.
Yo volqué el cajón de los recuerdos
y cada pequeñez te recordaba
Botones espasmos,
Relojes esperas,
Libros silencios,
Flores sonrisas
Perfumes escondites,
Pañuelos pecados.
Hoy volví a guardar todo otra vez,
Para volver a soñarte otro día.
Roberto Villarreal Vallin