Veo a tus soldados ofendidos y vejados
Por malandrines y rufianes lapidados
Agredidos por la sucia túrba irreverente
Con el alma y las manos Impotentes
Llenos de oprobio y de quejas doloridas
Con su inmenso valor y orgullo reprimido
Dejando de defenderse por mandato
Soportando la burla y sorna de su hermano.
Y veo desde lejos mi bandera mancillada
Como arrastran por el fango su valía
Como ensucian sus colores en franco desacato
Del honor de su atacada y perdida soberanía
Soldaditos de plomo , chocolate y opereta
Que patria podrán defender sus manos y brazos
Si su cuerpo y alma en cadenas se aprietan
Y su ánimo reprimido se muere en pedazos
Como me duele ver su espíritu ofendido
Como me hiere sentir su valor acendrado
Como me lastima sentir su honor lastimado
Como contemplar el honor de Mexico perdido.
Roberto Villarreal